Las pérgolas de aluminio han superado a las tradicionales de madera principalmente por su durabilidad y la eliminación del mantenimiento. Mientras que la madera requiere ser lijada y barnizada anualmente, es propensa a pudrirse con la humedad, puede deformarse por el sol y ser atacada por insectos, el aluminio estructural es inalterable. Una pérgola de aluminio no se oxida, no se deforma, resiste cualquier clima y ofrece una estética minimalista y moderna que revaloriza de inmediato tu patio o terraza.
El fin del mantenimiento constante en exteriores
El patio, la terraza o el área de la piscina son espacios diseñados para el disfrute y la relajación. Sin embargo, quienes instalan estructuras de madera rápidamente descubren que se convierten en una carga. El sol implacable del verano y las lluvias constantes cuartean la protección de la madera, obligando a los propietarios a invertir tiempo y dinero todos los años en costosos tratamientos protectores (cetol, lasures o barnices).
Las pérgolas a medida fabricadas en tubos de aluminio estructural erradican este problema. Al estar pintadas al horno (pintura epoxi electrostática) o anodizadas, su acabado superficial dura décadas intacto. Podrás disfrutar de la sombra y del aire libre sin preocuparte jamás por lijar, pintar, o lidiar con el deterioro orgánico de la estructura.
Versatilidad estructural y opciones de cerramiento futuro
Otra ventaja superlativa del aluminio es su comportamiento técnico. Es un material de bajo peso pero de altísima capacidad de carga, lo que permite a los técnicos de Taller Americano diseñar pérgolas con grandes luces (mayor distancia entre columnas), logrando espacios más limpios y sin tantos obstáculos visuales en el medio de tu patio.
Además, una pérgola de aluminio está preparada para evolucionar. Puedes instalarla inicialmente como una estructura abierta para sombra (entramado tipo parasol) o para enredaderas. Luego, si decides que quieres usar el espacio cuando llueve, su perfilería perfectamente recta y rígida permite instalar con total facilidad un techo de vidrio laminado o policarbonato. Incluso, a futuro, los laterales y frentes pueden cerrarse con ventanales o puertas plegadizas, transformando tu pérgola inicial en un completo jardín de invierno.
5 Preguntas Frecuentes sobre las Pérgolas de Aluminio
- ¿Se puede hacer una pérgola de aluminio que imite el color de la madera? Sí. Gracias a los procesos modernos de sublimación sobre aluminio, es posible aplicar texturas y colores que imitan a la perfección vetas de distintas maderas (como el roble o el nogal), logrando la calidez visual de la madera con la durabilidad invencible del aluminio.
- ¿Es seguro instalar una pérgola de aluminio en una terraza de un edificio? Es la opción ideal. Dado que el aluminio es un material considerablemente más liviano que la madera dura o el acero, no sobrecarga estructuralmente la losa del edificio, y su sistema de fijación resiste sin problemas los fuertes vientos de las alturas.
- ¿La pérgola de aluminio atrae el calor? Los perfiles estructurales de aluminio reflejan gran parte de la radiación solar y se enfrían rápidamente. Además, el diseño de nuestras pérgolas está pensado para permitir la correcta circulación del aire y evitar el efecto invernadero, especialmente si se dejan abiertas o con cubiertas de control solar.
- ¿Se pueden instalar luces y cables ocultos en la pérgola? Totalmente. Al estar conformadas por perfiles tubulares huecos, todo el cableado eléctrico para instalar dicroicas, luces LED, ventiladores de techo o tomacorrientes queda perfectamente oculto en su interior, garantizando una estética limpia y segura frente al agua.
- ¿Qué tipo de techo me recomiendan ponerle a la pérgola para tener sombra y protección de la lluvia? Si buscas mantener la luminosidad protegiéndote del agua, el techo de vidrio laminado es excelente. Si buscas reducir fuertemente la temperatura y tener sombra, recomendamos policarbonato alveolar con filtro UV o paneles compuestos opacos.